Los Quintos de Navarrevisca (Ávila) es una fiesta que se celebra cada año, en la que los protagonistas son los jóvenes que ese año cumplen dieciocho. Tradicionalmente sólo eran los chicos quintos, pero desde hace muchos años las chicas tienen el mismo protagonismo que Los Quintos. Ese fin de semana todo el pueblo se llena para celebrar una de las festividades más importantes. Desde que empieza el festejo Los Quintos llevan un sombrero negro con cintas de colores, escarapelas o rosas colgadas para ser diferenciados del resto del pueblo. Antiguamente también se engalanaban con pañuelos atados en forma de bandolera.

Unos días antes del fin de semana de Los Quintos, exactamente cuarenta días antes de Semana Santa, se corta un árbol que posteriormente Los Quintos, con ayuda de los veteranos del pueblo, pondrán de forma perpendicular al suelo en la plaza. De esta forma todo el mundo podrá ver en lo alto del tronco un pelele hecho por Los Quintos llamado «Niñato«. Se fabrican con unas especie de tijeras compuesta de dos troncos más pequeños atados con una cuerda, para que la subida del tronco les resulte más fácil. Cuando el tronco ya está puesto en la plaza Los Quintos reparten limonada y pastas en agradecimiento por la ayuda recibida. El origen del niñato no está muy claro. Puede venir de lo que en otros lugares llaman el mayo, que se colocaba para atraer la fertilidad de las mujeres.

También se dice que el «Niñato» representa la figura de Judas ya que el domingo de Semana Santa es bajado del palo y quemado por Los Quintos. El Lunes de Carnaval es el día en el que Los Quintos agradecen a los habitantes del pueblo que formen parte de su celebración. Ataviados con botas de vino y tabaco, todos Los Quintos con una comitiva de amigos recorren el pueblo llamando a las puertas para invitar a limonada y tabaco. Siempre acompañados de canciones típicas de estas fechas.